domingo, 22 de agosto de 2010

Despertares


La sensación era indescriptible, el desasosiego era aterrador y creyó que la nada se abría antes sus pies para invitale a hacerle compañía. Así fue como despertó de su errático sueño, de aquella amalgama de sentimientos encontrados, de carreras sin moverse del sitio, de ese miedo a lo conocido.

- Porqué tengo la extraña sensación de que ésto ya lo he vivido antes???

Reflexionó por un momento, hizo un ejercicio de memoria para recordar lo vivido, pero por más extraño que pareciese, no podía traer a su cabeza aquello que lo había despertado tan súbitamente. Había desaparecido por completo, pero quedaban las secuelas de tan extraño suceso. Un sudor frío recorría su maltrecha espalda, el corazón se le salía del pecho y un temblor ridículo en la mano pronosticaba que la situación no había sido agradable.

Qué sería tan importante para estar así? Qué pasó en esos instantes por su cabeza para que todo su cuerpo se retorciera en una mueca infame de dolor?...

Se sentó en la cama, cruzado de piernas, mirando a la ventada del cuarto que estaba abierta de par en par. Cerró los ojos e inspiró profundamente, dejando salir el aire por sus labios de manera pausada . Volvió a mirarse la mano, y el temblor iba remitiendo a medida que el aire llenaba sus pulmones y el oxigeno fluía a través de la sangre hasta su cerebro.

- No pasa nada, simplemente es un mal sueño, pero... cuál sería ese sueño??? No lo recuerdo...

Miró su reloj y lleno de resignación decidió que debía volver a intentar dormirse, aunque se atisbaba en el horizonte que cierto astro rey tenía pensado aparecer en breves instantes. No hizo caso al sol y volvió a tumbarse en la cama, pensando y pensando en qué sería lo que pasó por su cabeza para despertarse así... Mientras pensaba, el cansancio se apoderó de él y decidió hacerle compañía a Morfeo en su quehacer diario. Entre tanto, sus ojos se cerraban y se repetía incansablemente:

- No tengo miedo... no tengo miedo...

2 comentarios:

  1. Pero qué estupidez. Todos tenemos miedo.

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  2. Pues tiene usted toda la razón. Todos tenemos miedo en algún momento de nuestra vida o en todos los momentos... lo importante es saber afrontarlos, como el personaje, que aunque lo tuviera, intentaría volver a dormir, porque era lo correcto.

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